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viernes, 9 de marzo de 2018
"NO TE DES POR VENCIDO..." POEMA DE ALMAFUERTE
Los siguientes poemas de Almafuerte, se agrupan como "Siete sonetos medicinales" o se presentan por separado los más conocidos, en especial, el que comienza "No te des por vencido...", titulado "¡Pui Avanti!". El seudónimo Almafuerte es el más conocido de Pedro Bonifacio Palacios, poeta argentino que transitó entre el siglo XIX al XX, ampliamente reconocido por sus intensidades emocionales.
¡ AVANTI !
Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas;
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obcecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que no mellan los garfios de la suerte ...
¡ Todos los incurables tienen cura
cinco minutos antes de su muerte !
¡ PIU AVANTI !
No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza !
¡ MOLTO PIU AVANTI !
Los que viertan sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.
¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...
y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos !
¡ MOLTO PIU AVANTI ANCORA !
Esta vida mendaz es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser tras el tocado:
No digas tu verdad ni al más amado,
no demuestres temor ni al más temido,
no creas que jamás te hayan querido
por más besos de amor que te hayan dado.
Mira cómo la nieve se deslice
sin una queja de su labio yerto,
cómo ansía las nubes del desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe:
Maldice de los hombres, pero ríe;
vive la vida plena, pero muerto.
¡ MOLTISIMO PIU AVANTI ANCORA !
Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos, estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en la frágil cárcel de las fieras:
No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones,
lo mismo que dos plácidas horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su jaula,
buscando las rendijas, no las llaves...
Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula !
¡ VERA VIOLETA !
En pos de su nivel se lanza el río
por el gran desnivel de los breñales;
el aire es vendaval, y hay vendavales
por la ley del no fin, del no vacío;
la más hermosa espiga del estío
ni sueña con el pan en los trigales;
el más dulce panal de los panales
no declaró jamás: yo no soy mío;
y el sol, el padre sol, es raudo foco
que fomenta la vida en la Natura,
por calentar los polos no se apura,
ni se desvía un ápice tampoco:
¡ Todo lo alcanzarás, solemne loco...
siempre que lo permita tu estatura !
LA YAPA
Como una sola estrella no es el cielo,
ni una gota que salta, el Océano,
ni una falange rígida, la mano,
ni una brizna de paja, el santo suelo:
tu gimnasia de jaula no es el vuelo,
el sublime tramonto soberano,
ni nunca podrá ser anhelo humano
tu miserable personal anhelo.
Qué saben de lo eterno las esferas ?
de las borrascas de la mar, las gotas ?
de puñetazos, las falanges rotas ?
de harina y pan, las pajas de las eras ?...
¡ Detén tus pasos Lógica, no quieras
que se hagan pesimistas los idiotas !
sábado, 23 de diciembre de 2017
RIMA V DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Presentación
Entre las muchas afamadas rimas en las cuales Bécquer define a la poesía y la actividad del poeta, se encuentra esta Rima numerada con el V de su fama póstuma bajo el título de Rimas y leyendas. Con breve trazo recorre los confines del universo y del sentimiento, salta de la mitología a la realidad, para atrapar lo inasible, escuchar lo inaudible y mirar lo invisible que desborda en la actividad del poeta. Siguiendo la tradición romántica sobre la inspiración indefinible en el acto poético, nos regala esta impetuosa descripción.
Rima V
Espíritu sin nombre, indefinible esencia, yo vivo con la vida sin formas de la idea.
Yo nado en el vacío, del sol tiemblo en la hoguera, palpito entre las sombras y floto con las nieblas.
Yo soy el fleco de oro de la lejana estrella, yo soy de la alta luna la luz tibia y serena.
Yo soy la ardiente nube que en el ocaso ondea; yo soy del astro errante la luminosa estela.
Yo soy nieve en las cumbres, soy fuego en las arenas, azul onda en los mares y espuma en las riberas.
En el laúd soy nota, perfume en la violeta, fugaz llama en las tumbas y en las ruinas hiedra.
Yo atrueno en el torrente y silbo en la centella, y ciego en el relámpago y rujo en la tormenta.
Yo fío en los alcores, susurro en la alta hierba, suspiro en la onda pura y lloro en la hoja seca.
Yo ondulo con los átomos del humo que se eleva y al cielo lento sube en espiral inmensa.
Yo en los dorados hilos que los insectos cuelgan, me mezo entre los árboles era la ardorosa siesta
Yo corro tras las ninfas que en la corriente fresca del cristalino arroyo desnudas juguetean.
Yo en bosques de corales, que alfombran blancas perlas, persigo en el océano las náyades ligeras.
Yo, en las cavernas cóncavas, do el sol nunca penetra mezclándome a los nomos contemplo sus riquezas.
Yo busco de los siglos las ya borradas huellas, y sé de esos imperios de que ni el nombre queda.
Yo sigo en raudo vértigo los mundos que voltean y mi pupila abarca la creación entera.
Yo sé de esas regiones a do un rumor no llega, y donde informes astros de vida un soplo esperan.
Yo soy sobre el abismo el puente que atraviesa; yo soy la ignota escala que el cielo une a la tierra.
Yo soy el invisible anillo que sujeta el mundo de la forma al mundo de la idea.
Yo, en fin, soy ese espíritu, desconocida esencia, perfume misterioso, de que es vaso el poeta.
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